jueves, 16 de octubre de 2008

De bajon ...

Supongo que es lo que tiene mi amiga de rojo... que cambias de humor sin previo aviso. La verdad es que estoy hecha un lío, no sé que hacer con mi vida, este año es el último de la carrera y no sé que haré cuando termine; porque no me quiero convertir en una profesora de instituto amargada por culpa de los adolescentes insolentes e inaguantables que hay hoy en día!
Parece que estoy perdiendo el tiempo... no sé, ¿hacia donde debo enfocar mi vida? Sé que quiero algo donde pueda usar mi creatividad, ya que es algo que necesito mostrar; siempre me ha gustado escribir, pero mientras me "convierto" en escritora... tendré que trabajar de algo no? El diseño de ropa y complementos también ha sido una cosa que me ha gustado... pero no he estudiado diseño...¿de qué me habrán servido 5 años en la facultad? y el sueño de mi vida, ser actriz, durante años los ensayos y las obras en el grupo de teatro del instituto fueron mi alegría, mi razón para continuar estudiando, me sentía tan viva encima del escenario! Pero no pasé las pruebas del Instituto del Teatro, en parte me alegré ya que durante las pruebas me decepcionó mucho todo...
De modo que aquí me tenéis, sabiendo que debo tomar una decisión, que debo dirigir mi vida hacia algún lugar y sin saber que camino escoger. Que asquito...

6 comentarios:

MoN dijo...

No pienses y vive, ese es un consejo.

Yo cuatro años, yo hice de la formacion profesional una carrera, porque tengo 22 años, dos ciclos de informatica, y estoy trabajando de lo mio si se puede decir asi...

y me planteaba las mismas cosas que tu. y yo lo que creo es que poco a poco encauzamos nuestra vida.

Y espero tener algun dia entre mis manos un libro tuyo que leer cuando coja el autobus, o mientras como.

pero mientras, tu lo has dicho hay que ganarse la vida, y yo creo que hay mil oportunidades para alguien con tanta creatividad como tu.

asi que animo, y no pienses que vas a acer con tu vida, si no lo que no queires hacer y apartir de ahi todo seran puertas por las que pasar.

Rebeca dijo...

supongo que todos en algún momento pasamos por esa incertidumbre de no saber hacía donde tirar. Yo después de hacer enfermería empecé psicología ¡y la odio a muerte! ¡no lo soporto! pero bueno como estoy ahí metida, pues hay que acabar.

A veces me entra el pánico y digo ¡Dios, voy a pasarme 30 años siendo enfermera porqué no hay otra opción! pero luego me tranquilizo y sigo tirando, y me digo que si las cosas se ponen fea, SÍ HAY OTRA OPCIÓN.

De todas maneras, no hay que renunciar a los sueños que uno tiene: puedes ser escritora y puedes ser actriz. Sólo tienes que proponertelo y hacer cosas para que el mundo se mueva a tu favor. En fin, yo tengo una compañía de teatro, y nunca seré actriz profesional, pero sólo de pasar esos ratos actuando me lo paso genial y olvido que a veces la vida es una porqueria.

melocotón dijo...

Hey,hey,heyyyyyyy...que no quiero verte así ok???...
Puede que sea tú amiga de "rojo" la que haga que en estos momentos lo veas así,pero todavía te queda tiempo...o no???...
No creo ni mucho menos que estés perdiendo el tiempo pero sólo te digo que si tienes una ilusión,un sueño,una meta QUE LUCHES POR ELLO!!!...no te derrumbes!!!...Recuerda que sólo se vive una vez...ok???
ESCRIBE,DISEÑA o presentate a los miles de castings que aparecen todos los días pero MUEVETE CHIQILLAAAAAAAAAAAAA y no te me quedes parada!!!
De todo corazón,te deseo que consigas tus "sueños",de verdad!!!...Muchos besos guapetona y mucho ánimo!!!(días rojos los tenemos todas...ainsssss)

Mariana Alvez Guerra dijo...

Pues no te preocupes ni un poquito, todos nos encontramos en esa disyuntiva en algun momento u otro, pero sabes que? Tarde o temprano te aparece la respuesta como arte de magia, solo sigue tus instintos, estos nunca fallan.

Te invito a concoer mi blog

http://sietesirenasvasaquererpecar.blogspot.com

Zepequeña dijo...

Vive el mometo. Mañana no sabes lo que puede pasar.

Zepequeña.

Juan Antonio dijo...

Aira, dijo un hombre sabio: “La única cosa que siempre es verdad es que todo pasa… y esto también pasará…

Ninguna cosa y ninguna emoción son permanentes. Todo viene y va como el día y la noche. Habrá momentos de dudas y momentos de ver las cosas claras. Y hay que aceptarlos como parte de la dualidad de la vida; es la naturaleza misma de la existencia."
Hubo una vez un rey que llamó a los sabios de la corte para darles un encargo:
- Me estoy fabricando un precioso anillo de oro con un gran diamante. Abajo del diamante, quiero guardar algún mensaje que me ayudará a mi y a todo hombre en los momentos difíciles de la vida. Obviamente, tiene que ser un mensaje pequeño para que quepa en el anillo.
Todos esos sabios eran grandes eruditos. Podrían haber escrito grandes tratados sobre cualquier tema. Así que, pusieron sus mentes a trabajar.
Durante un año, pensaban y debatían. Buscaban en todos sus libros. Consultaron a otros sabios en países lejanos. Pero no podían encontrar nada. Y tuvieron que reportar su falla al rey.
Cuando reportaban esto, estaba presente un anciano sirviente de la familia real, conocido por su devoción al misticismo. Éste intervino diciendo:
- Oh, Majestad, No tengo estudios, no soy un erudito, ni un académico. Pero creo tener lo que le servirá. Y el anciano místico escribió algo en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey, diciendo:
- Pero no lo leas ahora. Mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Eran pocos sus seguidores y los perseguidores eran numerosos. Se sentía desesperado y al punto de rendirse.
De repente, se acordó del anillo. Sacó el papel y allí encontró su pequeño mensaje, lo que decía simplemente:
"ESTO TAMBIÉN PASARÁ"
Aquellas palabras le resultaron milagrosas. Le inspiraron nueva fe y coraje. Redobló sus esfuerzos y escapó. Al fin de un año, logró reunir a sus ejércitos y reconquistó el reino.
Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital, hubo una gran celebración en el palacio con música, bailes, comida, etc. El Rey presidía las festividades desde su trono, sintiéndose muy orgulloso de sí mismo.
El anciano místico se acercó y le dijo:
- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso; la gente celebra mi regreso; no estoy desesperado; no me encuentro en una situación sin salida.
El anciano respondió: - Ese mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "ESTO TAMBIÉN PASARA”.
El anciano le dijo: - TODO PASA. Ninguna cosa y ninguna emoción son permanentes. Todo viene y va como el día y la noche. Habrá momentos de alegría y momentos de tristeza. Hay que aceptarlos como parte de la dualidad de la vida; es la naturaleza misma de la existencia.